Memento mori
Gollack es un tipo que cree que puede venir a faltarnos el respeto. Nos dice: “Son ustedes fabulosos, en sus barcos sólo se acumulan lingotes de oro con tantos viajes a las Indias, están repletos de botines, deben dar, otorgar”. Nuestras naves surcan un destino fijo, no tenemos tiempo para pequeñeces. Ya he dicho a mi gente en Sicilia que junte pedazos de asfalto para reventarlos en su gónadas, cuando llegue ese día sabrá a quien le ha faltado el respeto.
Las fiestas de Eldrimn no nos satisfacen. Ya les dije, si nos apuran, tomaremos los aviones y volaremos sus cabezas, toda nuestra gente es avezada y muy impaciente, sólo quieren matar y lo hacemos por gusto cuando nos apuran. La cuenta pública del Intendente es un fiasco y no seremos pajes del rey, sino sus más nobles invitados: beberemos el mismo vino, comeremos el mismo queso y además tomaremos las mujeres que nos plazca.
Es cierto que hemos reclutado a artistas y héroes en nuestras hordas. Es cierto que por puro gusto ellos son capaces de soñar, sin que les cueste mucho trabajo. Es cierto que sus poderes sobrenaturales hacen que puedan hasta pensar, cosa muy rara en éstos días, pero no están para divertir a las masas. Las masas no merecen la pureza, sólo un par de galletas tritón y una taza de café monterrey en la hora de la merienda. Nuestras guerras son las mejores, la sangre fluye exquisita porque hemos selecionado los mejores guerreros para competir. y aún así la gente no apura el tranco de su letargo.
Hoy iremos a Eldrimn con nuestros mejores atuendos, nuestros mejores arneses. Seremos fabulosos héroes. Irán conmigo Almack el Godo, Sir Bullgoth de Aretzecathl y su escudero, Salvador Dalí, mi guardia personal; también irán Arturios y Athila; llevaremos incluso a Guacolda.
Las fiestas de Eldrimn no nos satisfacen. Ya les dije, si nos apuran, tomaremos los aviones y volaremos sus cabezas, toda nuestra gente es avezada y muy impaciente, sólo quieren matar y lo hacemos por gusto cuando nos apuran. La cuenta pública del Intendente es un fiasco y no seremos pajes del rey, sino sus más nobles invitados: beberemos el mismo vino, comeremos el mismo queso y además tomaremos las mujeres que nos plazca.
Es cierto que hemos reclutado a artistas y héroes en nuestras hordas. Es cierto que por puro gusto ellos son capaces de soñar, sin que les cueste mucho trabajo. Es cierto que sus poderes sobrenaturales hacen que puedan hasta pensar, cosa muy rara en éstos días, pero no están para divertir a las masas. Las masas no merecen la pureza, sólo un par de galletas tritón y una taza de café monterrey en la hora de la merienda. Nuestras guerras son las mejores, la sangre fluye exquisita porque hemos selecionado los mejores guerreros para competir. y aún así la gente no apura el tranco de su letargo.
Hoy iremos a Eldrimn con nuestros mejores atuendos, nuestros mejores arneses. Seremos fabulosos héroes. Irán conmigo Almack el Godo, Sir Bullgoth de Aretzecathl y su escudero, Salvador Dalí, mi guardia personal; también irán Arturios y Athila; llevaremos incluso a Guacolda.
Nuestros barcos se mantendrán inmunes, indiferentes, custiodados por nuestra cordura. Gollack no podrá contener su rabia y su resentimiento y nosotros nos haremos los muy caballeros, mientras bailan las danzas épicas propias de Eldrimn.

